Medio ambiente y responsabilidades

Es indiscutible que los problemas del medio ambiente son consecuencia de las irresponsabilidades compartidas por diversos sectores que conforman el estado guatemalteco.

Para bien o para mal, dichos problemas solo se pueden resolver efectivamente por medio de regulaciones de alcance nacional, municipal y social. Los poderes del estado desde luego que tienen un papel primordial, pero no son solo ellos los llamados a encarar lo que ya es una crisis en lo relacionado con los desechos sólidos, el agua y la atmósfera, entre otros.

Se incluye en este contexto el comportamiento ciudadano, que hace su aporte al problema por tirar la basura dondequiera y desperdiciar el agua. Lo son también las industrias extractoras de arena, las fábricas que no tienen control sobre la forma como trata los desechos sólidos y líquidos, las municipalidades por permitir que se construyan colonias al margen de un adecuado ordenamiento territorial, por solo citar algunos casos.

Es este un fenómeno de carácter planetario que pese a los foros internacionales no deja de profundizarse al punto que existen  ciudades de países desarrollados donde vivir es ya un peligro para la salud humana. El sistema capitalista aporta su buena cuota de irresponsabilidad al fomentar la producción y consumo de materiales de desecho que se acumular en forma desordenada en botaderos inadecuados y cuya destrucción tomará decenas de años.

 

Pero si principiamos en casa, no podremos lograr mejoras en este asunto de vital importancia para el ser humano  mientras los entes obligados a velar por la aplicación de las regulaciones ambientales y su actualización se hagan los locos, y de parte de la ciudadanía haya un cambio positivo de actitud en lo que al tratamiento de los desechos se refiere.